RAFAEL RIVERA ARTEAGA

ISTITUTO EUROPEO DI DESIGN
Post Grado en Diseño de iluminación, enfocado a espacios arquitectónicos tanto exteriores como interiores. Con el grado de “lighting designer”

UNIVERSIDAD FINIS TERRAE
Diseñador, con mención en Diseño de Ambientes y Objetos.



Que se haga la luz…y la luz se hizo.

En alguna ocasión, Le Corbusier escribió: "La Arquitectura es el juego maestro, correcto, y magnífico de volúmenes reunidos en la luz. Nuestros ojos están hechos para ver formas bajo la luz; luz y sombra descubren estas formas…".

Estas palabras describen de una manera muy elocuente la contribución que puede hacer el trabajo de un diseñador de iluminación al proyecto arquitectónico. El reto que éste enfrenta es lograr la integración exitosa de luz y espacio arquitectónico. Su práctica es un equilibrio entre ciencia y arte.

La vida contemporánea ha creado programas arquitectónicos cada vez más sofisticados y complejos.

El papel de un diseñador de iluminación es el de aportar soluciones que refuercen los conceptos arquitectónicos y al mismo tiempo apoyen las actividades de los usuarios de cada espacio. Estos objetivos los debe lograr de una manera práctica, acorde a los recursos de cada proyecto y cuidadosa de su impacto al medio ambiente.


Al momento de definir el como queremos o nos gusta vivir, nos encontramos con el dilema de si el como y donde vivimos actualmente, es el espacio que realmente nos identifica. La vida se sofistica cada día más y las necesidades se van modificando en función de las nuevas tecnologías y accesibilidad para cada uno de nosotros, para estas nuevas cosas, como por ejemplo, hasta años atrás incluso se construían casas sin arquitectos a cargo, y posterior a eso fue la decoración la que se posesionó fuertemente. Con algún profesional a cargo o simplemente alguna tiende de “buen gusto”, donde finalmente la asesoría es mas indirecta pero el servicio está, mas solapado para los mas osados o austeros, finalmente todos caemos en la búsqueda de nuevas tendencias.

En la actualidad donde arquitectura y decoración ya están presentes en el subconsciente colectivo, aparece algo que fue siempre tema pero jamás abordado como tal, la luz. Pero como todo lo bueno, se reserva para el final y aparece hoy como algo muy importante, por no decir básico tanto en cualquier proyecto de Arquitectura como en la decoración propia de cada uno.

La iluminación tiene a mi modo de ver, el estigma de algo reservado para pocos, de alto lujo y por supuesto carísimo. Pero por mi experiencia la realidad dista lejos de estos estereotipos, ya que un proyecto de iluminación es regalarse “calidad de vida”, donde realmente podemos construir el espacio adecuado para cada uno de nosotros, con las características, precios y consumo que cada persona estime adecuado. La energía y cariño con la que cada uno dispone su casa, tanto en espacios como objetos, muchos con cargas afectivas de generaciones son el gran tema, pero de que se vale tanto esfuerzo si esto en definitiva no se ve, ya que de noche es cuando todo realmente aparece y se destaca. La iluminación es la gran protagonista de nuestras vidas, poniendo en valor y destacando lo que nuestro espacio quiere ser, generando una atmósfera que es la que definitivamente nos define a nosotros, haciéndonos únicos e irrepetibles.

Estética, tecnología y consumo son los grandes temas que hoy se deben abordar, ya que un proyecto estéticamente perfecto con un consumo desproporcionado perdería hoy toda posibilidad de ser ejecutado. La iluminación ha venido para estar al servicio de los proyectos de arquitectura y decoración, destacando lo mas relevante de estos ámbitos, por lo que la luz es lo más importante al momento de definir el espacio, por lo que es para todos y jamás se plantea como algo de lujo o superficial muy por el contrario, solo queda la gran pregunta de; cual es la iluminación mas adecuada para mi?.